Recomendaciones de entrenamiento psicológico del proyecto ADVICE: fatiga, cansancio mental, herramientas y referencias.
Recomendaciones de entrenamiento psicológico de Advice
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica y degenerativa que afecta al sistema nervioso central, alterando la capacidad del sistema inmunológico para funcionar correctamente. Esta condición se caracteriza por una variedad de síntomas psicológicos que pueden afectar significativamente la calidad de vida de las personas diagnosticadas con EM.
Considerando el impacto multifacético de la EM, la Psicología juega un rol importante al proporcionar recursos para el entrenamiento mental tanto en el aspecto cognitivo como emocional. A través de herramientas psicológicas, se permite desarrollar estrategias de afrontamiento que mejoran el bienestar y, en consecuencia, mejoran la calidad de vida a pesar de los desafíos asociados.
El estrés y la esclerosis múltiple
Si solicitamos a un grupo de personas que cierren los ojos y nos cuenten la imagen que aparece en su mente cuando escuchan la palabra «estrés», es posible que vean una imagen parecida a ésta que aparece en la parte inferior.
Quizá, se visualice una persona realizando varias tareas a la vez, con una cara de tensión y moviéndose con rapidez. Atendiendo a esta consideración, de manera habitual asociamos el proceso de estrés con el trabajo, tareas…; sin embargo, el estrés psicológico es un concepto mucho más amplio. Así bien, el concepto estrés hace referencia a la suma de exigencias que nos vienen del exterior (en tareas, actividades…) o de nuestro interior (en forma de exigencias personales, obligaciones o ideales), que tienen la capacidad de desequilibrar el bienestar del individuo.
Existen evidencias científicas que reflejan la importancia de reducir el estrés y manejarlo cuando aparece. Un afrontamiento más adaptativo modera el efecto del estrés como potenciador de la evolución negativa de la EM. Por tanto, incluir el manejo del estrés cuando se ha diagnosticado EM tiene probabilidades de ayudar. Ahora bien, esto no quiere decir que manejar el estrés sea un remedio para la EM, ni siquiera una garantía para conseguir que ésta no progrese; aunque incluirlo dentro del tratamiento de una manera adecuada tiene probabilidades de ayudarte en tu bienestar psicológico y calidad de vida.
En ocasiones puede ser la propia EM, a través de los síntomas (fatiga, cansancio mental, insomnio, exigencias de familiares o de otras personas, ansiedad ante nuevos brotes…) la que se convierte en causa de estrés. Con independencia de que el estrés incida en la EM, o sea ésta la que haga aparecer el estrés interfiriendo en el afrontamiento de la enfermedad, lo importante será gestionarlo de una forma adaptativa.
Recursos y enlaces
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La fatiga es uno de los síntomas más comúnmente experimentados por las personas con EM y puede suponer una alteración de la calidad de vida. Sentir que las tareas se acumulan y que no tienes la vitalidad necesaria para realizarlas puede convertirse en una fuente de estrés.
Quejarse o lamentarse puede ser legítimo, pero no siempre ayuda a mitigarla. En muchos casos, pequeños cambios en el estilo de vida y en los hábitos pueden contribuir a una mejora.
El estrés relacionado con la fatiga puede asociarse con el cansancio mental, la autoexigencia y el desprecio hacia nosotros mismos cuando no cumplimos con lo que creemos que “deberíamos” hacer.
Tips
Cambia cantidad por calidad. No se trata de hacer muchas cosas, sino de hacerlas bien y disfrutarlas en la medida de lo posible.
Date permiso para pedir ayuda. Dar la oportunidad a tu entorno de apoyarte también puede ser positivo para ellos.
Sé comprensiv@ y entrénate en decir NO. Protege tu energía y elige tus prioridades.
Soluciones farmacológicas. En algunos casos, ciertos fármacos pueden ayudar; consulta con tu médico.
Bermúdez Herández, M. (2017). Terapia cognitivo-conductual en la esclerosis múltiple: eficacia en el tratamiento de la sintomatología ansioso-depresiva y el deterioro cognitivo. (Tesis doctoral, Universidad de la Laguna).
Finlayson, M., Preissner, K., Cho, Ch., y Plow, M. (2011). Randomized trial of a teleconference-delivered fatigue management program for people with multiple sclerosis. Multiple Sclerosis Journal, 17(9), 1130-1140. https://doi.org/10.1177/1352458511404272
Anota situación, pensamiento automático, emoción e intensidad, y conducta. Después, escribe una respuesta alternativa más flexible. Es la base de la reestructuración cognitiva.
Puedes usar una libreta o una hoja imprimible. Si tu centro te ha facilitado una plantilla, úsala; si no, basta con cuatro columnas fijas en cada entrada.
Registro emocional
Similar al registro de pensamientos, con foco en la emoción predominante a lo largo del día: nombre de la emoción, intensidad 0–10, situación y qué hiciste para regularte (respiración, pausa, pedir ayuda…).
Puedes apoyarte en una «rueda de las emociones» (modelo de Plutchik) para nombrar matices (ira frente a frustración, miedo frente a inseguridad…); búscala como referencia visual o pregúntale a tu profesional.
Rueda de la vida
Visualiza el grado de satisfacción en distintas áreas (salud, trabajo, familia, ocio…) y detecta dónde quieres invertir energía los próximos meses.
Dibuja un círculo, divide áreas (salud, trabajo, familia, ocio…) y valora del 0 al 10 cada una.
Objetivos SMART
Define metas específicas, medibles, alcanzables, relevantes y con plazo. Puedes apoyarte en los recursos del programa para ejemplos y espacio de trabajo.
Autocuidado
Integra hábitos de sueño, movimiento, alimentación agradable y ocio significativo. Consulta las recomendaciones del programa para pautas de cierre y mantenimiento.